A Daniela le había encantado bailar desde que estaba en la barriga de su madre, o al menos, eso decía ella. Asistió a clases desde que tenía 3 años y hasta ahora, con 19 lo sigue haciendo. A ella le gustaría poder tomar clases en un estudio de danza para que la formasen como profesional. Lo hacía realmente bien.
Le contó esto a Marco, al cual, se le "encendió la bombilla" y decidió prepararle una enorme sorpresa a Daniela.
Los dos siguieron haciendo su vida junto al otro.
Seis meses y medio después. Sábado 20 de Marzo. Daniela recibe un mensaje en su móvil.
<<Cariño, si en el luegar donde nos conocimos estás, un regalo para tí verás. Ábrelo y otra pista encontrarás. Te quiere y siempre te querrá, Marco.>>
¡Genial! ¡Una busqueda del tesoro! - pensó. Estaba muy ilusionada. Realmente se lo merecía.
Llegó a la calle donde tuvieron el accidente, y al lado, en un árbol, encontró una caja. La abrió. Unas medias blancas. Daniela se extrañó. Otra nota.
<<Al lado de donde nos besamos por primera vez debes volver, algo te espera allí, vas a ver.>>
-¿Al lado de donde nos besamos? Eso es... El parque "Nerum".
Después de una larga caminata, - pues todavía no tenía la moto - llegó a ese parque.
Allí, bajo un banco halló una caja, más grande que la anterior. La abrió.
Una tela de color rosa. La desplegó. Era un precioso maillot con tirante cruzado fino, de lycra. En el interior de la caja entontró otra nota:
<<Si esto te ha gustado espera ver lo que te aguarda, vuelve al punto de partida, y pregúntale a un guarda.>>
Tras otra caminata, llegó donde empezó todo hace 1 año. Encontró a un guarda - o al menos lo que parecía uno- Estaba de espaldas. Fue a llamar su atención, tal y cómo le había pedido Marco, pero cuando se volvió, fue enorme la sorpresa que se llevó.
-¡Marco, mi vida! Estás loco... ¿Cómo podré igualar esto ahora? - Decía Daniela.
-Espera mi amor, porque esto no ha terminado aquí. -Se giró y cogió dos cajas no muy grandes. Las abrió. A Daniela le lloraban los ojos de la emoción. Su novio era el mejor del mundo, y aquello que había hecho lo demostraba.
En aquellas cajas había unas zapatillas de ballet de media suela rosas, de tela; y unas zapatillas de puntas, también rosas, esta vez de raso, preciosas. Parecía que ya habían cesado los regalos, pero no era así. aún quedaba otro. Quizá, el mejor que le han hecho en la vida.
Oooooh! Que románticoo! (L)
ResponderEliminarA mi también me encantan las búsquedas del tesoro jajajaja :)
Sigue así y publica pronto! Un besoo (LL)
Genial !! Quiero más ! ;)
ResponderEliminarSigue así, eh? Que pronto ya te veo... !!
Un beso !