miércoles, 30 de marzo de 2011

Capítulo 7

   -Dani, tengo que decirte una cosa sobre mis padres.
   -¿Qué pasa? ¿Se han retrasado en venir?
   - A ver es un poco delicado... Soy huérfano. Mis padres murieron hace 3 años y desde entonces vivo solo en esta casa.
Daniela no podía creer lo que le estaba contando. Las lágrimas brotaban de sus ojos.
   Oh, cariño... No lo sabía... lo..lo siento mucho- Tartamudeaba Dani.
   Tranquila amor- La consolaba abrazándola- Por eso mismo te lo he dicho. No quiero que haya secretos entre nosotros.
   -Está bien- Se secó las lágrimas- Vamos a desayunar.
   -sí, y después te enseñaré otra cosa fantástica de ésta casa. Te va a encantar.

Después de desayunar, Marco le tapó los ojos y la llevó a la parte trasera de la casa.
   -¿Qué hueles?- Preguntó él.
Ella dejó que le invadiera aquella extraña pero a la vez dulce y sensual fragancia. Al cabo de un rato preguntó:
   -¿Rosas? Imposible en invierno no hay... ¿Jazmines? No.. en invierno no brotan...
   -¿Estás segura?- Le destapó los ojos.
Allí había rosas, jazmines, pensamientos, claveles, árboles, arbustos... Parecía un parque botánico. Y en medio de aquella selva, había una piscina.
   -¿Te gusta? - Preguntó él.
   -¿Bromeas?¡Me encanta!
Se besaron. Ella se apartó un poco, lo miró con aquellos ojos azules que tenía y le susurró al oido:
   -¿Podemos bañarnos?- Su voz disimulaba una enorme sonrisa.
   -¿Sin bañador?
   -Total.. ya me has visto desnuda, no me preocupa- Dijo ella.
   -Bueno vale, aunque si no te importa, yo prefiero ponerme el bañador.
   -Anda...no seas así. Bañémonos juntos desnudos... ¿qué tienes que perder?
No pudo continuar hablando. Marco aplastaba sus labios contra los de ella. Lo había conseguido de nuevo y estaba feliz. Fueron metiéndose poco a poco en aquella agua congelada.

martes, 22 de marzo de 2011

Capítulo 6

Llegó Marco, con unos vaqueros oscuros, sus DC y una sudadera gris. Guapísimo.
Marco preparó una cena estupenda. Se lo pasaron genial y se divirtieron mucho. Después, fueron al cine como habían dicho. Daniela pensó que a Marco no le gustaría pero se emocionaron juntos, lloraron, rieron...
Al salir fueron a casa de Marco.
En el umbral de la casa empezaron a besarse, entraron, fueron a su cuarto y se tumbaron sobre la cama. Marco fue bajando muy despacio la mano hasta llegar al cierre de su falda. Lentamente fue desnudandola a la vez que lo hacía él. Sin parar de besarse, ella se dejaba llevar y hacer a voluntad de Marco. Por un lado le daba miedo pero por otro lo estaba deseando así que no lo pensó y dejó que Marco hiciera con ella lo que quisiera.

A la mañana siguiente, Daniela se despertó en aquella gran cama blanca. Cuando llegaron anoche no se percató de lo amplia que era. Oyó un ruido en la cocina así que se puso una camisa azul de Marco que había encima de la cama y bajo las escaleras.
Marco la vio aparecer en la puerta de la cocina, dejó lo que estaba haciendo - el desayuno - y fue a darle los buenos días como merecía. La comió a besos.
   -Me has estropeado la sorpresa- Dijo Marco entre un beso y otro- Iba a llevarte el desayuno a la cama.
   -No te preocupes, desayunemos aquí los dos juntos. ¿Cuándo llegarán tus padres?
Marco puso mala cara.
   -¿Qué pasa Marco? - Dijo Daniela preocupada.
  

martes, 15 de marzo de 2011

Capítulo 5

Un mensaje en su móvil.
   -Me parece que voy a estar sin moto algunos días más. Mario tiene que pedir unas piezas y tardarán y poco en traérselas. No hace falta que vengas a por mí hoy, mi madre me recoge. ¿Quedamos en que esta tarde me recoges en mi casa hacia las... 9? Te quiero más que a mi propia vida. Dani :)

Él le respondió que la recogería a esa hora, que se lo iban a pasar genial y que esa noche no la olvidarían jamás. Tenía razón.

Las 8h. Daniela estaba muy nerviosa. Se mete a la ducha. 8.15h. Se seca el pelo y con el albornoz puesto se va a su cuarto y abre el armario. No tiene ni idea de que ponerse. Al principio piensa que si se arreglaba demasiado, Marco pensaría que es muy seria y estirada. Después piensa que si no se arreglaba casi, Marco pensaría que no se preocupa por su imagen y es una dejada. Al final, después de darle muchas vueltas pensó en ponerse una falda vaquera, unas botas marrones y una blusa blanca con algún adorno marrón. Se miró al espejo. Perfecta. Se maquilló y bajó al salón a esperar a su chico.




Este capítulo es un poco corto, pero igualmente, espero que os guste :)

domingo, 13 de marzo de 2011

Capítulo 4

Aquella noche estaba sola en su casa. Sus padres estaban de viaje y su hermano Tayler dormía en casa de un amigo. Pero decidió no decirle nada a Marco.
A la mañana siguiente, él la estaba esperando en la puerta de su casa para llevarla a la Universidad.
   -Cariño- Dijo Daniela mientras subía al coche- llamé al mecánico ayer y me dijo que a partir de las 4 de la tarde ya me podía pasar a por la moto.
   -Está bien. Paso a por ti cuando salgar y vamos, ¿vale?
   -Vale. Cambiando de tema...¿Te apetece que vayamos al cine esta noche? Podemos cenar fuera y después ir a ver una peli que te guste.
   -No-Dijo Marco muy serio- Que NOS guste- dijo sonriendo-.
Daniela estaba feliz.
   -Pero, sólo si dejas que cocine yo. Cenamos en mi casa.
   -¿Cocinas tú? ¿EN tu casa? Eso significa que estamos solos...- a Daniela la idea le hizo sonreír- Genial. Ven esta tarde a buscarme para ir a por la moto y ya quedamos para esta noche ¿vale?
   -De acuerdo - se besaron - ¡Te quiero! -Dijo mientras Daniela salía del coche. Ella le sonrió y le mandó un                                beso fugaz a la vez que le guiñaba un ojo.
Estaban enamorados. Y esa noche no la olvidarían jamás.

Capítulo 3


Al llegar, aparcaron y subieron a la flamante casa en la que vivía Daniela. Una casa de madrea con un enorme bosque, un estanque con carpas...
Daniela le enseñó la casa a Marco y dieron un paseo por el bosque. Al atardecer, se sentaron debajo de un precioso árbol en el que pasaba la luz entre sus grandes hojas.
Se miraron a los ojos y lentamente fueron acercándose el uno al otro. Se besaron. Marco se recostó sobre las piernas de Daniela y ésta le acariciaba el pelo al tiempo que alguna vez se agachaba para besarle. Marco se durmió. Ella lo miró durante media hora que duró su sueño. Estaba tan guapo, se le veía tan feliz, que no quería despertarlo.
Cuando Marco despertó, Daniela aún seguía allí mirándole, con aquellos ojos azules, preciosos, se incorporó y la besó. Un beso dulce, con pasión. Se levantó y se fue.
Daniela se quedó confundida ya que no sabía a qué se debía aquella ida muda. Al cabo de 15 minutos sonó el móvil.
-Ha sido el mejor día de toda mi vida. Espero que podamos repetirlo. Siento haberme ido sin más. Te quiero. Marco.
Ella le respondió en un mensaje:
-El mío también. Por supuesto, ¿mañana? No te preocupes. Yo también te quiero amor. Porque... esto significa que estamos juntos, ¿no?
Pero él ya no respondió.
Mas tarde, hacia las 8 h, ella seguía allí, debajo de aquel árbol. Se oyeron unos ruidos, pero ella estaba ensimismada y no se dio cuenta.
De detrás del árbol donde yacía ella tumbada, apareció Marco, le tapó los ojos y le besó en el cuello. Ella sonrió. Le encantara que le hicieran eso.
-Sí -Le susurró al oído -Si tu quieres.
-Por supuesto -contestó.
Ella se giró, y se besaron.

sábado, 12 de marzo de 2011

Capítulo 2


-Siento mucho lo de tu moto -Dice Marco- Era muy bonita.
-Supongo que sí -Contesta Daniela -Pero no quiero ni pensar lo que me van ha hacer mis padres cuando se enteres de que he tenido un accidente con la moto.
-No te preocupes, yo asumo todos los gastos de tu moto.
-Pero...Marco,¿estás seguro? Te va a costar mucho... -Dice Daniela-.
-Venga...¡Si seguro que no es para tanto!
-Bueno...vale.Pero con una condición -Dice ella risueña -Tienes que venir a recogerme de la "Uni" ya que no tengo cómo volver a mi casa y vivo un tanto lejos de aquí. Toma, mi número. Luego me llamas... ¡Hasta luego! -Y Daniela sale sonriente del coche sin darle tiempo a que Marco contestase.
En la Universidad, un día como otro cualquiera. Dani llega casi a segunda hora. Su amiga Silvia, ya un poco preocupada porque ésta no aparecía, estaba allí esperando a que entrara Giacci la estricta profesora de latín.
-Pero, ¿de dónde apareces? ¡Te has dignado a venir! -Dice Silvia con humor.
-¡No te lo vas a creer! He tenido un accidente con la moto y me he encontrado con un tipo. Se llamaba Marco y, ¡no veas como está! Aunque lo más seguro es que esté pillado...
-Espera...¡¿Acabas de tener un accidente con la moto y lo que más te importa es el tío que casi te mata?!
Silvia se queda pensativa -¿Y cómo era? - Pregunta Silvia curiosa-. Su amiga le sonríe y contesta:
-Moreno, delgado, ojos verdes... Lo malo es que tenía pinta de ser uno de esos empresarios amargados que no viven la vida.
Las chicas se divierten, charlas, ríe, y como es lógico, dan clase.
Suena el timbre y en un abrir y cerrar de ojos, la sala se vacía.
Sólo quedan Dani, y alguna que se queda rezongada. Baja las escaleras y lo ve allí, apollado en su volvo. Ella baja corriendo y sube a su coche.
Está contenta y muy feliz, porque ese chico tan guapo la va a acompañar a casa.

viernes, 11 de marzo de 2011

Capítulo 1

Hoy. Un día frío como cualquier otro de este invierno gris.
Pero en el principio de este día, ella no puede imaginarse lo que está apunto de ocurrirle.
Baja corriendo de su cuarto, coge su tostada y se la come de camino al garaje. Como es obvio y normal, llega tarde a la facultad. Arranca su Vespa y se despide de su madre, que está asomada a la ventana. Le manda un beso fugaz con la mano y, sonriente, como siempre, sale disparada calle alante, esquivando todos los coches. Todos, salvo uno. 
Un Volvo aparece de la nada y a Daniela no le da tiempo a reaccionar y choca contra el capó. 
Afortunadamente, el tipo del Volvo puedo reducir un tanto la velocidad un tanto y el golpe no fue para tanto. Unos rasguños por aquí, unos arañazos por allá... Pero nada importante.
ÉL, un chico moreno, delgado, ojos verdes... con pintas de empresario, se acerca a ella.
-¡¿Estás bien?!- Chilla Marco- Menos mal que te vi aparecer que si no... ¡No lo cuentas!
-¡Vaya! ¡Pues supongo que te debo la vida!- Dice Daniela sarcástica-.
Marco la ayuda a levantarse y allí se quedan, pasmados mirándose a los ojos. Durante un largo rato. Tras esto se presentan.
- Soy Marco- Comienza él, y, muy caballeroso le extiende la mano sonriente.
- Daniela, encantada- Se estrechan la mano.
Tras esto empiezan a cuantificar los daños de ambos vehículos. Como mucho, mil euros en reparaciones para el Volvo, pero la motocicleta no quedó tan bien.
- Oh, valla- Se lamenta Daniela- Mi Vespa está hecha un desastre. Y ahora, ¿cómo voy a llegar a tiempo a la Universidad?
Marco, se sintió un poco culpable de lo que había ocurrido.
-Sube, que te llevo- Invito a Daniela a subir al coche.Ella dudó un poco, pero al final, accedió.